Hay momentos en la vida, en las que te preguntas como llegas a esas situaciones, y la mayoría de veces no entendemos ni como, ni cuando, ni porque llegamos a ese punto. Pero creo que los más importante de todo es no tener ningún tipo de remordimiento en haber llegado a ese momento. El remordimiento llega bajo todas las formas y tamaños. A veces es pequeño, como cuando haces algo malo por una buena razón. Otras es mayor, como cuando fallas a un amigo/a. Algunos escapamos de las puntadas del remordimiento tomando la decisión correcta. Algunos, no tenemos tiempo para arrepentirnos porque miramos al futuro. A veces tenemos que luchar para hacer las paces con el pasado. Y a veces enterramos nuestros remordimientos, prometiéndonos que cambiaremos de forma de ser. Pero nuestros mayores remordimientos no son por las cosas que hicimos, si no por las que no hicimos, cosas que no dijimos y que podrían haber salvado a alguien que queríamos, sobretodo cuando veíamos la tormenta que se precipitaba en su camino. Hay momentos en la vida, en los que llegamos a una encrucijada, y las decisiones que tomamos en esos momentos, pueden decidir el resto de nuestros días, aunque cuando nos enfrentamos a lo desconocido, la mayoría preferimos dar media vuelta y regresar. Pero lo más importante, es no sentir amargura por las decepciones de la vida. Aprender a dejar atrás el pasado y reconocer que no todos los días puede brillar el sol. Y cuando te encuentres perdido en las tinieblas de la desesperación, recuerda, que sólo en la oscuridad de la noche, podrás ver las estrellas, y que esas estrellas te guiarán a casa. Te devolverán a ese lugar. Así que no tengas miedo a cometer errores y equivocaciones, a tropezar, a caer. La mayoría de las veces las grandes recompensas se obtienen cuando haces las cosas que más te asustan. Tal vez logres cumplir todos tus deseos, tal vez consigas más de lo que puedes imaginar, quien sabe a donde te llevará la vida... el camino es largo y en el fondo, el viaje es el destino.
Aunque si pudieras volver atrás y cambiar tan sólo una cosa de tu vida, lo harías? Y si fuera así, ese cambio haría que tu vida fuera mejor? O ese cambio terminaria partiéndote el corazón? La vida nos da el camino que nosotros hemos decidido tomar. Es cierto que hay momentos en los que nos podemos atascar, como una hoja de papel en una impresora. Atascarnos a veces nos puede solucionar muchas cosas, porque sabéis que es lo bueno de que se atasque el papel? Que te obliga a abrir la máquina para averiguar que es lo que ha ido mal...
217...
Cada semana subo a nuestro lugar, donde te vi llorar, reír...Donde hablábamos del futuro, y cierro los ojos y siento que aún tienes mi mano cogida. Te echo tanto de menos...
Namaste
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