lunes, 27 de junio de 2022
Brisa
martes, 21 de junio de 2022
Last night
Hoy hace dos meses que pasamos la última noche juntos.
Lo recuerdo como si fuera ayer (o eso quiero), aunque la verdad, es que se me hace como si hubieran pasado siglos.
No quiero estar más tiempo separado de ti.
lunes, 20 de junio de 2022
Ella 2.0
domingo, 19 de junio de 2022
A quien le pueda interesar...
Voy a dejar por aquí, algunos ejercicios que me han llevado a mi cambio. Los que me han ayudado y me han llevado a conseguir ser quien quiero ser.
Son cosas que pueden parecer muy simples, pero que ayudan sobre todo a la mente. No se tienen que seguir a rajatabla, simplemente, explorar y conocer.
1. CAMINAR: Caminar ayuda a despejar mi mente, pero sobre todo ayuda a tener una perspectiva diferente.
2. DARME UN CAPRICHO: Me tomo un momento/rato largo/día, para relajarme haciendo lo que me apetece exactamente en ese momento.
3. SENTARME Y OBSERVAR: Me siento en una terraza o un banco, y observo el entorno y disfruto de ello.
4. ME EDUCO: Investigo que es lo que estoy experimentando mentalmente, y adquiero conocimientos y ,sobre todo, recursos para afrontar los problemas que me puedan venir. No solamente tiene que ser algo que esté experimentando yo, puede tratarse de mirar videos o leer para conocer algo nuevo o aprender sobre ello, (ciencia, historia, geografía, arte...)
5. PLANIFICACIÓN: Escribo la noche anterior, en un papel (ahora ya mentalmente) una lista de cosas que tengo que hacer ese día.
6. ESCRIBO PUNTOS BUENOS: Escribo una lista de puntos fuertes que tengo.
7. AVANZAR: Por mucho que parezca que me estoy quedando estancado, pienso en como puedo seguir haciendo pasos al frente, por pequeños que sean, siempre suman.
8. AFICIONES: Practico alguna afición que tenía en el pasado, o algún hobby con el que me lo paso bien y me aporta algo positivo.
9. PRIORIZAR: Decido lo que es importante de verdad en ese momento. A las obligaciones extra, digo no. A las situaciones o lugares que no me apetecen, también les digo no.
10. LLORAR: No retengo las emociones, luego me siento bastante mejor que si las hubiera retenido.
11. HABLA POSITIVAMENTE CONTIGO MISMO: No hablo conmigo de forma negativa. Construcción si, destrucción no.
12. VIAJE: Recuerdo que la vida es un viaje, que todo lo que está pasando ahora mismo es temporal, que pasará.
A quien le pueda servir, estaré contento y feliz de haber podido ayudar o aportar mi granito de arena si alguno de estos ejercicios os sirve.
viernes, 17 de junio de 2022
Extintor
Mi vida laboral ahora mismo, siento que es una absoluta mierda pinchada en un palo.
Me están saboteando en la empresa donde estoy, y me están
haciendo la vida complicada no, lo siguiente. Duele ver cómo te has dejado la
piel por este trabajo y por esta empresa, un trabajo que al final muchas veces
conseguía estresarte hasta tal punto que costaba dormir, para que ahora,
después de tanto sacrificio y tanta entrega te estén tratando de esta manera. No es justo.
Porque uno viene con la mejor de las actitudes, viene con la
mejor de las caras posibles, y con las ganas de ayudar y sumar y sumar, y no se
puede.
Haces el trabajo previo, como un loco, y estás unos días de
baja por problemas de salud, y te quitan todo y te dejan sin nada. No es justo.
Te hacen trabajar como un loco, y tu como un imbécil
comprometido porque te adornan todo con buenas palabras.
Al final, somos un puto número, y como la empresa va como el
culo, y no tienen dinero para despedir a nadie, buscan, que seas tú el que
renuncies para poder ahorrarse algo de dinero.
No voy a negar que la frustración es enorme, y el estrés o
los sentimientos de rabia e impotencia son muy altos. Y por no hablar del nivel de empatía
hacía los trabajadores, está muy por debajo de los mínimos que se deberían
esperar.
Menos mal que he aprendido a gestionar todos estos
sentimientos y ahora no me afecta como me hubiera afectado antes, pero eso no
quita que no se deba tratar así a las personas.
Aún así, es difícil estar en un sitio así.
jueves, 16 de junio de 2022
Recuerdos
Hoy ha sido curioso que mientras estaba en la práctica, salida 15 de la Ronda de Dalt, va mi profe de autoescuela, y pone una lista de Coldplay, y la segunda canción ha sido “Fix you”. Un show, los pelos de punta, al instante y un montón de recuerdos y emociones por el cuerpo. He sacado las gafas de sol, y a lo CSI Miami, pa' disimular. Estoy orgulloso porque he aguantado el tipo como un puto campeón. Llevo todo el día preguntándome como es posible que esa canción no me haya hecho “el mismo efecto” que antes. Ahora la estoy escuchando en metro y igual. Supongo que es porque habré mejorado. Todo son preguntas.
Bueno, de hecho, me pregunto tantas cosas…Si recuerdas como huelo, si recuerdas mis manos o mis brazos, si recuerdas como te miraba fijamente.
Me pregunto si recuerdas mi risa, esa risa sorda cuando llegaba a un cierto descontrol.
Me pregunto si recuerdas mis piernas. Si recuerdas lo dulce que era a veces. Si recuerdas mis bromas estúpidas y mi humor malo, pero que te hacía reír. Me pregunto si recuerdas como cocinaba. Y esa es solamente una pequeña lista de todo lo que me pregunto.
Mi suerte o mi desgracia, es que lo recuerdo todo de ti, todo.
miércoles, 15 de junio de 2022
Napoleón era zurdo
Hoy estaba pensando en cosas poco importantes, como a veces
me pasa, y he decidido buscar sobre este tema. (Sí, me aburría, y un poco de
cultura nunca viene mal).
Siempre pensamos que los ingleses circulan por el lado
equivocado, pero no solo los ingleses, casi el 40% de los conductores del mundo
circulan por la izquierda. ¿Sabes que países? ¿Sabes los motivos? Y, sobre todo,
¿sabes las consecuencias que eso conlleva?
Antes de empezar con esto, os doy una pincelada curiosa,
para chulos, los españoles, porque hubo una época en que conducía por la
izquierda o por la derecha, dependiendo de la ciudad en la que estuvieras
circulando, pero bueno, que a los “ingleses” les gusta llevar la contraria es
algo que no es nuevo ni requiere explicación. Pero, hay que ser justos, y en
este caso hay que reconocer que quienes llevamos la contraria somos todos los
demás.
¿Por qué? Porque inicialmente, en el imperio romano, se circulaba
por el lado izquierdo de la calzada y, os diré más, hasta la Iglesia se metió
en el asunto, ya que el papa Bonifacio VIII, dictó una norma o decreto en el
que obligaba a los fieles que peregrinaban a Roma a circular por la izquierda.
Por ejemplo, lo normal, es que siendo diestro (que es lo más
abundante), es que si tenías un caballo, pues te subías por el lado izquierdo
del caballo, pones tu pierna izquierda y la que levantas por encima de la
montura y la pasas al otro lado es la pierna derecha. Por lo tanto, si estás en
un camino, o si hay un bordillo te pones al lado izquierdo de ese camino o de
la calzada, es decir, circulas por la izquierda.
Si ibas a caballo, se podrían dar dos circunstancias, en la
gran mayoría de casos, que yendo con el caballo te encontraras con alguien
conocido, y lo quisieras saludar, o que por el contrario te encontraras con
alguien “enemigo”, con el cual te convenía tener el lado derecho libre, por lo
tanto, circulabas por la izquierda, por aquello de: “si te flipas, te convierto
en un pinchito con mi espada”. Por eso normalmente, se llevaban las riendas con
la mano izquierda y el arma con la mano derecha.
Hablemos de los carruajes, porque llevar el arma al lado
derecho era importante, pero en los carruajes, lo que importaba era que, en
carruajes (valga la redundancia) con muchos caballos, había que azuzar a los
caballos a latigazos, entonces, si circulabas por el lado derecho, se corría el
riesgo de dar algún latigazo a los peatones que circulaban por el lado derecho
del carro, que era la calzada. Por lo tanto, al circular por la izquierda, no
había peatones a los que se les pudiera dar, ya que la calzada es la que
quedaba a la derecha del carro.
Pero luego llegó la revolución francesa, y a parte de cortar
cabezas y tal, esta revolución cambió muchas cosas.
Napoleón era zurdo.
Él fue uno de los motivos por los que se cambió el sentido
del tráfico. (Sí, siempre los putos franceses jodiendo la marrana).
Como Francia era una potencia que dominaba prácticamente toda
Europa, por eso se cambió en prácticamente toda Europa el sentido del tráfico.
Hay varias teorías, una es que como era zurdo y era más chulo que un ocho,
dijo, pues como soy zurdo, quiero que todos los carruajes circulen por la derecha.
Hay otros que simplemente dicen que fue un acto de ruptura con el anterior régimen
de Luis XVI y que además que como los nobles circulaban por la izquierda, para
tener prioridad, como se les cortaba la cabeza, pues todo el mundo circulaba
por la derecha, ya que no querían visitar a Doña Gillette.
Y hasta aquí la tontería del día. Educa y divierte.
Y, pues estos ratitos, pues son pa’ ti.
sábado, 11 de junio de 2022
Carta a l'Àvia
Hola Àvia,
Siempre he querido hacer algo así, desde hace mucho tiempo,
pero siempre lo he dejado, porque no quería llorar, porque simplemente lo iba
posponiendo, pero ahora ya no.
Ya hace mucho tiempo que te has ido. Parece mentira que
pronto vaya a hacer 4 años, como pasa el tiempo, pero te sigo echando de menos.
Primero de todo, quiero pedirte disculpas, si te decepcioné (que no era para nada mi intención) y que sepas que siento muchísimo no
haber ido al hospital a verte en esos días. Mi dejadez de entonces, era algo
que no podía o no sabía controlar. Es algo que supongo que lo llevaré contigo
toda mi vida, ese arrepentimiento, pero también sé, que tú, con esa bondad que
tenías, y con todo lo que sé que me querías, ya seguro que me has perdonado. Y te
lo agradezco.
Si eso hubiera pasado hoy en día, hubiera estado allí,
incluso durmiendo en la silla si hacía falta. He puesto solución a mis
problemas.
Las cosas han cambiado un poco desde que te fuiste.
Te has ahorrado el Covid, una cosa bastante toca pelotas que
nos ha dado un poco “por cu” desde hace algo más de dos años. Con lo
hipocondríaca que eras y todo lo que te preocupaba la salud, lo hubieras pasado
algo mal, así que igual, hasta mejor que te lo hayas ahorrado.
Tuve algunos problemillas de salud, pero que ya están más
que solucionados. Así que no te preocupes.
Ya no juego más al baloncesto, y estoy sacándome el carnet
de coche (¿increíble eh?), y me pasa como a ti, me pegan unos sustos los
camiones y los autobuses, que mejor no te cuento, pero supongo que ya me
acostumbraré.
La mama está bien, y el Ori cada vez mejor, pero yo en
particular te echo mucho de menos. Esas charlas donde me explicabas tus
batallitas, esos momentos en la cocina donde a veces me metías casi el queso en
la boca, porque sabías que me encanta el queso. Pero cuando te echo más de
menos en Navidad, o en mis cumpleaños, donde cada año, repetías las mismas
historias, una y otra vez, pero seguían siendo igual de divertidas. Esos 20
eurillos que me dabas como si de droga se tratara, “toma toma, que no lo vea tu
abuelo”, y casi que me los metías dentro del calzoncillo.
No sabes lo que me hubiera gustado que aguantaras un poco
más, y poder haberte dado los bisnietos que te prometí. Porque conocí una
chica, que te hubiera encantado.
Es preciosa. Es la mejor persona que he conocido nunca. Me
cuida, se preocupa por mí, es atenta, detallista, romántica, divertida, es
única. He tenido unos problemas en los últimos tiempos, que me han llevado a no
ser la persona que tenía que ser. Y la he cagado, me he equivocado, y la he
perdido. Pero el otro día recordé algo que me dijiste, que la vida, como en
todo, tiene sus momentos de equivocaciones, pero que lo más importante es
aprender de los errores para no repetirlos, y seguir luchando y teniendo
paciencia para que, llegado el momento, no volver a equivocarse. Te prometo que voy a hacer todo lo posible, por recuperarla y poder formar una familia como la que tu formaste, y ser el mejor abuelo posible para mis nietos, como tú lo fuiste para nosotros, pero para mí en especial.
No te voy a negar que me da mucha rabia que no la puedas
haber conocido, porque sé que te hubiera encantado, y de echo, sé que os hubierais llevado muy bien.
Tú fuiste una luchadora toda tu vida, y te prometo que yo lo
voy a ser también. Voy a ser el ejemplo de constancia que tú me enseñaste. Me
gustaría tanto que vieras el cambio que he hecho.
Tal como te prometí cuando te presentaste en mi sueño el otro día.
Te quiero y siempre te querré.
Tu nieto, te quiere y te echa de menos.
jueves, 9 de junio de 2022
He vuelto
Aún a riesgo de que esto parezca que se convierta en un diario, me vais a perdonar, pero la entrada de hoy es corta.
Hoy he vuelto a terapia, he vuelto al psicólogo. Incluso sabiendo que no lo necesitaba, a veces va bien tener a alguien con quien hablar. En realidad,
hasta él me ha dicho, al acabar la sesión, que está muy contento con mi
situación actual, en como estoy. Incluso, que aunque solo haya sido para
desahogarme, no veía que fuera muy necesario, pero que el haber entendido yo
mismo, que tenía que hacerlo, le da más tranquilidad de que el cambio se
mantiene.
La verdad es que me ha ido bien, hemos hablado de muchos
temas, pero sobre todo de uno en particular. En momentos de un pequeño bajón,
como estoy experimentando algunos últimamente, la verdad es que va muy bien ir
para poder seguir enfocando las cosas en la dirección correcta.
El haber ido, no ha hecho más que reafirmarme y motivarme a
seguir luchando, a seguir adelante por mantener este cambio, del que estoy tan
contento, pero sobre todo en seguir luchando por ti y seguir manteniendo la
esperanza, que a veces se difuminaba y perdía esa referencia.
¡Vamos a por ello!
Feliz jueves.
lunes, 6 de junio de 2022
VIVIR
La verdad es que es complicado reconocer esto, bueno, no solamente reconocerlo, sino haberse dado cuenta de ello.
En el pasado, yo, iluso de mí, creía que estaba rodeado por
gente que me apreciaba, se preocupaba por mí, y que en el momento de necesitar
ayuda, se preocuparían de interesarse cuando uno está mal. Pero ha sido duro
darse cuenta de que no es así.
Las “amistades”, en mi caso, es algo tan efímero y volátil,
que no se plasmarlo con palabras, pero voy a intentarlo.
Sí, me siento absolutamente solo ahora mismo. Quitando, obviamente,
a mi familia, mi madre y mi hermano, con quien puedo hablar en cualquier
momento, y sé que van a estar ahí. Me siento solo.
Es duro darse cuenta de eso, proponer un plan y que pasen de
ti, o que te den largas.
Un “oye, a ver si nos vemos”, y que te respondan con un “ya
te diré”, “ya si eso te escribo” o “te digo algo”. Sí, lo reconozco, es jodido, y duele.
Ahora bien, la pregunta es, ¿preferiría estar rodeado de
gente, que ahora sé que, esa amistad, no vale ni media moneda? O, ¿preferiría
estar solo, como estoy ahora mismo, aprovechando el tiempo en mí, y no
preocupándome por gente que no vale la pena?
Para mí la respuesta es clara. Fuera lo negativo, retén lo
positivo.
El conocimiento que me ha dado esta reflexión me ha hecho
darme cuenta de que amistades que solo me querían por interés, que en cuanto no
he “sido útil”, han desaparecido. Amistades que en cuanto se ha perdido el
contacto mínimamente, han desaparecido. Amistades que las llamas para pedir
ayuda, y directamente, te dicen, ahora no puedo, te llamo luego, y no llaman
nunca. No sé, a mí, cosas así me han pasado. No sé a vosotros.
Llevo muchos años pensando en que debo salir de esta ciudad,
ya no solo porque me agobie, o me produzca un poco de rechazo ya o porque me
tenga un poco amargado, sino porque llevo demasiados años desperdiciados aquí,
sin vivir aventuras, sin conocer nuevas culturas, otros idiomas, otra gente.
Ganas de vivir esas experiencias, romper con todo aquí.
Yo tenía a esa persona a mi lado, y (no vamos a entrar en
detalles, porque ya sería muy largo) la perdí. Se fue. Ya no está. La persona
más especial que he tenido en mi puta vida, y ya no está, y quiero vivir un
montón de cosas con ella, durante toda mi vida. Yo tenía a esa persona, que era
mi mejor amiga, mi mejor persona, mi mejor amante, mi mejor todo. Y es con ella
con la que quiero vivir.
QUIERO VIVIR. Quiero vivir experiencias, tengo 33 años, y me he dado cuenta de que no he viajado una puta mierda. Estoy desperdiciando el tiempo, y no quiero desperdiciarlo más. Ganas de coger el coche, en cuanto pueda, y salir si se puede cada fin de semana, a descubrir sitios nuevos del pirineo. Pasar las navidades en otro país, ir a París en coche, ir a las Dolomitas, volver a ir a Eslovenia, pero esta vez en coche, y poder visitar todos los lugares preciosos con libertad. Bajar al sur, a Andalucía. Y un sinfín de planes más.
La vida se
me va, y no quiero que se me escapen más cosas de las que ya se me han escapado
hasta el día de hoy. Quiero viajar contigo, y que improvisemos viajes, que
hagamos nuestras rutas, visitar el País Vasco, tener la libertad para ser
libres, y ser felices guardando todos esos momentos en imágenes, para cuando
seamos mayores, viejitos y arrugados, podamos inspirar a nuestros hijos y
nuestros nietos a hacer lo mismo. A disfrutar la vida.
Y sé que contigo, la voy a disfrutar. Como disfruto cada vez
que te veo, cada vez que escucho tu voz, cada vez que hablamos. Te echo de
menos. Vuelve cuanto antes, por favor. Apuesta (no te arrepentirás), y vuelve cuanto antes, o por lo
menos, llámame para poder ver esas mejillas, esos labios y esos ojos, y poder
escuchar tu voz.
domingo, 5 de junio de 2022
El sueño
Llegó el día.
Me despierto por la mañana, y al abrir los ojos, la vi a mi lado, como siempre, desde hacía años, pero ese día, no se porqué estaba más preciosa que nunca. Las 8.36 de la mañana, y me quedé un buen rato mirándola, observando como se abrían los preciosos agujeros de la nariz con cada exhalación. Es tan preciosa, ya de normal, pero aún más cuando duerme.
Me levanto sin hacer ruido, voy al baño, me lavo la cara, y salgo de la habitación para enfilar el pasillo e ir a la cocina. Cojo dos huevos de la nevera, un aguacate y el salmón, pongo el pan en la tostadora y empiezo a preparar el desayuno.
Es el día.
En cuanto me doy cuenta, me entra un nerviosismo por el cuerpo, como nunca antes había experimentado.
Con la sartén en mano, empiezo a darle vueltas a todo, a los huevos, al día... a todo. No me lo creo aún. Es hoy. Después de tanto tiempo, es hoy.
Termino de prepararlo todo, y como un reloj, oigo que te levantas de la cama y que entras en el baño. En ese momento, preparo el altavoz, y cuando llegas a la cocina, empieza a sonar esa canción tan especial. Me mirar, sonríes, y me abrazas y empezamos a bailar lentamente, agarrados y mirándonos a los ojos. Estoy tremendamente emocionado.
Terminamos de desayunar y cojo las llaves del coche, tengo que ir a terminar de elegir el complemento.
Pasan las horas, y los nervios van aumentando. Cada vez van a más, voy a comer con mi madre y ultimamos los detalles para que todo esté perfecto. 35 primaveras, y ya me toca. Ya iba siendo hora, bromea ella.
Llega lo hora, llegamos al lugar, van llegando todos los amigos e invitados, y ya está todo preparado.
Y allí, estoy, esperando a lo mejor de mi vida, a mi futuro, a mi todo.
Y de golpe allí apareces, vestida de blanco, preciosa. Del brazo de tu padre, caminando lentamente, sonriéndome mientas se me cae alguna lágrima de emoción mezclada con felicidad. Te veo caminando hacia mí, con la belleza de una atardecer, lleno de colinas verdes, y con el mar de fondo, donde el sol naranja se refleja en las nubes. Con la belleza de algo que no he visto nunca en mi vida. Con ese vestido blanco, impoluto, puro como tu.
Llegas a mi altura, y nos damos la mano.
-"Vamos a por ello, porque no te voy a soltar nunca".- Te susurro al oído mientras te doy un beso en la mejilla.
Porque yo, sí quiero. Para siempre, por siempre. Para toda la vida. Contigo es un sí, rotundo, a todo, con todo. Contigo, es vida, es amor, es cariño, es tristeza, es vivir.
VIVIR!
jueves, 2 de junio de 2022
El dia raro
Pues la verdad es que hoy ha sido uno de los días más raros y difíciles que he tenido últimamente. Raros y duros. Y he dudado mucho sobre si publicar algo así o no.
Creo, que no sabría explicar de una forma que se pudiera
entender, y quizá se vea de una forma que puede parecer muy agresiva, pero creo
que escribirlo me va a ir bien, porque antes, eso se quedaba dentro, pero
ahora, va pa’ fuera.
Hacia la mitad del día, he empezado a tener una sensación en
el cuerpo, pero nada físico, sino algo más interior, de sentimientos. Algo no
iba bien. Me he sentado, me he calmado, he ordenado mi cabeza, y he tratado de
conservar la calma. La sensación de echarte de menos hoy, ha sido enormemente
más intenta que otros días.
He hecho los ejercicios que tenía que hacer, pero esa
sensación no paraba. Ha sido una prueba de fuego, porque ya me avisaron que
podían llegar días así. Y estoy contento de que no me afecten “como antes”.
Estoy contento de que he podido superarlo sin muchos problemas. Pero estoy aún
más orgulloso de haberlo podido hacer solo, sin necesitar ayuda. Por fin todo el trabajo empieza a dar sus frutos.
Supongo que las ganas o la necesidad, (llámalo como
quieras), de estar junto a ti, demostrarte muchas cosas, ayudarte, vivir
experiencias nuevas cada día, continuar escribiendo más páginas en esa historia que nos prometimos que sería interminable, dormir junto a ti, despertarme junto a ti, poder
tocar tu piel, poder oler tu piel… (no vamos a subir más de tono, gracias), me
hace sentirme de una manera entre mezcla de impotencia, desesperación,
angustia, llanto, enfado, tristeza… como he dicho antes, no sabría como
definirlo.
Hay cosas sobre las que he reflexionado hoy.
Me siento como un imbécil, diciendo cosas, que no son
correspondidas (al menos verbalmente) y, aun así, las sigo diciendo. ¿Por qué?
¿Costumbre de decirlas? No lo creo, no soy de los que dicen las cosas por
costumbre o porque toca. No soy así.
Me siento como un gilipollas, enviando cosas, y no recibir
una simple respuesta. ¿Por qué? ¿Costumbre de enviarlas? No lo creo.
Me siento como un auténtico idiota, al sentir angustia, al
no poder dormir a veces, o en llorar. ¿Por qué? No lo sé.
¿Qué sentido tiene, estar aquí como un imbécil, aguantando?
No lo sé, supongo que el tiempo lo dirá, o el tiempo enseñará, o el tiempo me dará
una bofetada de dimensiones considerables, que al final, es el más sabio de
todos.
¿Qué puto sentido tiene? Estar todo el día pensando en si
estará bien, si sentirá nostalgia, en cómo podría ayudar, en cómo podría hacer
que se sintiera mejor… ¿Qué sentido tiene?. (Vuelvo a citar) “Supongo que el
tiempo lo dirá, o el tiempo enseñará, o el tiempo me dará una bofetada de
dimensiones considerables, que al final, es el más sabio de todos.”
¿Puede ser que estás palabras sean fruto de un momento de
rabia o impotencia? No lo sé.
Siento que estoy “perdiendo” el tiempo.
¿Por qué nos estamos haciendo esto? Cuando podríamos seguir
en la construcción de esta maravillosa historia de lucha, superación y
fortaleza conjunta.
La verdad es que este tipo de cosas, no son muy agradables
para mí de escribir, pero entiendo que hay que sacarlas y no dejarlas dentro. Y
quiero aclarar que todo esto es desde mi punto de vista.
Buenas noches.
miércoles, 1 de junio de 2022
112022
Hoy me he encontrado, limpiando en el teléfono, un texto que escribí hace unos meses.
1/1/2022 03:36 AM
Escribo estas líneas con el móvil, sentado en el salón,
abajo, con un cigarro en mi mano, sentado en la silla, esperando que esto que
escriba me ayude a despejarme y poder subir a la cama contigo y abrazarte y
poder quedarme dormido.
Pues ya volvemos a lo mismo, otra vez despierto, y con
insomnio. No sé qué me está pasando, pero creo que voy a tener que empezar a
pensar en pedir ayuda, porque cada día me siento más lejos de donde quiero
estar, y más lejos de con quien quiero estar. Siento que te estoy empujando
hacia afuera, cuando en realidad lo que quiero es agarrarte y que no te vayas,
que te quedes a mi lado. Pero no sé cómo hacerlo, así que voy a empezar a pedir
ayuda.
Acabamos de cenar, de celebrar el fin de año, nos hemos
comido las uvas como dos trogloditas, de pasarlo muy bien. Hemos ya hablado por
fin de irnos a vivir juntos, que yo no quería sacar el tema porque me daba algo
de miedo, pero todo ha ido bastante bien, estoy muy contento e ilusionado, y ya
pensando en posibles cosas con las que decorar nuestra futura casa. Pero no sé qué
me pasa.
Me preocupa de una forma fuera de lo normal, la simple idea
de perderte.
Ahora estoy recordando la primera noche que te conocí. Creo
que voy a escribir sobre ello.
12 de Octubre de 2019, yo andaba aún renqueante de mi
reciente pérdida, y me presenté como cada noche a trabajar en el bar. Para
evadirme y por lo menos no pensar en nada de eso mientras trabajaba. Llegué, me
tomé mi chupitín con Mario de rigor, cogí mis dos botellitas de agua, y para
afuera. Miento, recuerdo que tuve que ir a comprar menta, porque a alguien se
le había olvidado, así que me fui a comprarla al super 24horas de Enric
Granados. Volví, y la gente empezaba a llegar. Gente del básquet, gente
habitual, gente más habitual aún, que no fallaban un solo fin de semana.
La noche transcurría normal, y en un momento dado apareció
Cristina, una ex-entrenadora de un club donde yo jugué con todo su equipo. Nos
saludamos, pasaron todas, pero hubo una en particular, que, al mirarla, me dio
algo especial, no sé, una vibra especial, no sabría cómo describirlo.
Recuerdo que me acerqué un momento a Cristina, un poco
vergonzoso y tímido, a preguntarle que, si no era mucha molestia, podía presentarnos
sutilmente. Así, como quien no quiere la cosa. Me dijo algo así como: “nah, yo
me encargo, en un rato vengo con ella”.
Y pam, dicho y hecho; un rato después, ahí estábamos, charlando (yo
nervioso como un niño pequeño, ¿Por qué?, no lo sé. Pero recuerdo que no podía
quitar mi mirada de tus ojos y tus mejillas. Recuerdo que cuando te di dos
besos, tu perfume me encantó.
Yo no quería ser tan directo, pero le eché un par de h*****
y dije: “Aitor, hay algo ahí, que no se escape”. Y así lo hice, y no puedo
estar más contento de haberlo hecho.
La verdad es que este escrito no es mucho, pero ahora mismo,
me va a ayudar a pensar en que, aunque me cueste, voy a conseguir mi objetivo
de estar bien, de que estemos bien, y de poder conseguir todas las cosas que
queramos juntos. Me marco el objetivo del 1 de Julio de 2022, como el día en el
que si no estoy como tengo que estar, por lo menos que me quede muy poco para
poder conseguirlo. Para esa fecha, espero ya tener el carnet de coche, ser fijo
en la empresa, y empezar a plantearnos la opción de ser padres (de uno o dos, no lo sé, o quizá más), pero para eso,
primero hay que ponerse manos a la obra.
Ahora, voy a subir a la cama, te voy a dar un beso en la
mejilla, y te voy a abrazar haciendo la cucharita. Y mañana va a ser un día
genial!
Bona nit.