miércoles, 27 de abril de 2022

Viejitos

Hoy he visto dos viejitos por la calle, caminando de la mano, y se me ha venido a la mente, en que seríamos nosotros, dentro de muchos años.

Pero eso no es algo que sepa si va a ocurrir o no, así no debería fantasear sobre ello.

La pérdida, es algo a lo que hay que adaptarse, entenderlo, afrontarlo, sopesarlo y sobre todo a superarlo. Convivir con ello.

Por supuesto que los sentimientos van a estar ahí. Dentro de una semana, dentro de un mes, de dos, de seis o dentro de un año, eso no va a cambiar, pero debes tener en cuenta, que, si alguien no está, es porque no quiere estar. Bueno, quizá debería matizar, porque cada caso es un mundo. Si alguien no está, es porque no quiere estar, o, porque no sabe si puede/debe/quiere estar, y solo el tiempo va a decir si vuelve o no vuelve.

Si vuelve, por supuesto, valóralo. Y al valorarlo, debes darle el valor que creas que debes de darle, depende de ti. Sé que suena muy crudo y directo, pero en ese momento, deberás valorar muchas cosas. Por lo que has pasado tú, personalmente. Por lo que te han hecho pasar. Si ha valido la pena. Que es lo que has aprendido, que es lo que has sufrido.

Y entonces, toma la decisión, y será una decisión importante, muy importante.

Si no vuelve, no hay nada más que hacer. Por supuesto que los sentimientos van a estar ahí, siempre. Pero con el tiempo quizá desaparecerán. Esa angustia de querer y no poder. Por supuesto. Pero ahí es donde entra todo lo que has vivido anteriormente. Frustración, rabia, enfado… incluso el creer que no era justo. Ahí es donde, con el tiempo, vas a sentirte mejor, más cómodo.

No intentes luchar o huir de la frustración. Convive con ella, abrázala, y en el momento que lo consigas, como yo lo estoy consiguiendo, habrás crecido como persona. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario