lunes, 6 de junio de 2022

VIVIR

La verdad es que es complicado reconocer esto, bueno, no solamente reconocerlo, sino haberse dado cuenta de ello.

En el pasado, yo, iluso de mí, creía que estaba rodeado por gente que me apreciaba, se preocupaba por mí, y que en el momento de necesitar ayuda, se preocuparían de interesarse cuando uno está mal. Pero ha sido duro darse cuenta de que no es así.

Las “amistades”, en mi caso, es algo tan efímero y volátil, que no se plasmarlo con palabras, pero voy a intentarlo.

Sí, me siento absolutamente solo ahora mismo. Quitando, obviamente, a mi familia, mi madre y mi hermano, con quien puedo hablar en cualquier momento, y sé que van a estar ahí. Me siento solo.

Es duro darse cuenta de eso, proponer un plan y que pasen de ti, o que te den largas.

Un “oye, a ver si nos vemos”, y que te respondan con un “ya te diré”, “ya si eso te escribo” o “te digo algo”. Sí, lo reconozco, es jodido, y duele.

Ahora bien, la pregunta es, ¿preferiría estar rodeado de gente, que ahora sé que, esa amistad, no vale ni media moneda? O, ¿preferiría estar solo, como estoy ahora mismo, aprovechando el tiempo en mí, y no preocupándome por gente que no vale la pena?

Para mí la respuesta es clara. Fuera lo negativo, retén lo positivo.

El conocimiento que me ha dado esta reflexión me ha hecho darme cuenta de que amistades que solo me querían por interés, que en cuanto no he “sido útil”, han desaparecido. Amistades que en cuanto se ha perdido el contacto mínimamente, han desaparecido. Amistades que las llamas para pedir ayuda, y directamente, te dicen, ahora no puedo, te llamo luego, y no llaman nunca. No sé, a mí, cosas así me han pasado. No sé a vosotros.

Llevo muchos años pensando en que debo salir de esta ciudad, ya no solo porque me agobie, o me produzca un poco de rechazo ya o porque me tenga un poco amargado, sino porque llevo demasiados años desperdiciados aquí, sin vivir aventuras, sin conocer nuevas culturas, otros idiomas, otra gente. Ganas de vivir esas experiencias, romper con todo aquí.

Yo tenía a esa persona a mi lado, y (no vamos a entrar en detalles, porque ya sería muy largo) la perdí. Se fue. Ya no está. La persona más especial que he tenido en mi puta vida, y ya no está, y quiero vivir un montón de cosas con ella, durante toda mi vida. Yo tenía a esa persona, que era mi mejor amiga, mi mejor persona, mi mejor amante, mi mejor todo. Y es con ella con la que quiero vivir.

QUIERO VIVIR. Quiero vivir experiencias, tengo 33 años, y me he dado cuenta de que no he viajado una puta mierda. Estoy desperdiciando el tiempo, y no quiero desperdiciarlo más. Ganas de coger el coche, en cuanto pueda, y salir si se puede cada fin de semana, a descubrir sitios nuevos del pirineo. Pasar las navidades en otro país, ir a París en coche, ir a las Dolomitas, volver a ir a Eslovenia, pero esta vez en coche, y poder visitar todos los lugares preciosos con libertad. Bajar al sur, a Andalucía. Y un sinfín de planes más.

La vida se me va, y no quiero que se me escapen más cosas de las que ya se me han escapado hasta el día de hoy. Quiero viajar contigo, y que improvisemos viajes, que hagamos nuestras rutas, visitar el País Vasco, tener la libertad para ser libres, y ser felices guardando todos esos momentos en imágenes, para cuando seamos mayores, viejitos y arrugados, podamos inspirar a nuestros hijos y nuestros nietos a hacer lo mismo. A disfrutar la vida.

Y sé que contigo, la voy a disfrutar. Como disfruto cada vez que te veo, cada vez que escucho tu voz, cada vez que hablamos. Te echo de menos. Vuelve cuanto antes, por favor. Apuesta (no te arrepentirás), y vuelve cuanto antes, o por lo menos, llámame para poder ver esas mejillas, esos labios y esos ojos, y poder escuchar tu voz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario