La verdad es que es complicado reconocer esto, bueno, no solamente reconocerlo, sino haberse dado cuenta de ello.
En el pasado, yo, iluso de mí, creía que estaba rodeado por
gente que me apreciaba, se preocupaba por mí, y que en el momento de necesitar
ayuda, se preocuparían de interesarse cuando uno está mal. Pero ha sido duro
darse cuenta de que no es así.
Las “amistades”, en mi caso, es algo tan efímero y volátil,
que no se plasmarlo con palabras, pero voy a intentarlo.
Sí, me siento absolutamente solo ahora mismo. Quitando, obviamente,
a mi familia, mi madre y mi hermano, con quien puedo hablar en cualquier
momento, y sé que van a estar ahí. Me siento solo.
Es duro darse cuenta de eso, proponer un plan y que pasen de
ti, o que te den largas.
Un “oye, a ver si nos vemos”, y que te respondan con un “ya
te diré”, “ya si eso te escribo” o “te digo algo”. Sí, lo reconozco, es jodido, y duele.
Ahora bien, la pregunta es, ¿preferiría estar rodeado de
gente, que ahora sé que, esa amistad, no vale ni media moneda? O, ¿preferiría
estar solo, como estoy ahora mismo, aprovechando el tiempo en mí, y no
preocupándome por gente que no vale la pena?
Para mí la respuesta es clara. Fuera lo negativo, retén lo
positivo.
El conocimiento que me ha dado esta reflexión me ha hecho
darme cuenta de que amistades que solo me querían por interés, que en cuanto no
he “sido útil”, han desaparecido. Amistades que en cuanto se ha perdido el
contacto mínimamente, han desaparecido. Amistades que las llamas para pedir
ayuda, y directamente, te dicen, ahora no puedo, te llamo luego, y no llaman
nunca. No sé, a mí, cosas así me han pasado. No sé a vosotros.
Llevo muchos años pensando en que debo salir de esta ciudad,
ya no solo porque me agobie, o me produzca un poco de rechazo ya o porque me
tenga un poco amargado, sino porque llevo demasiados años desperdiciados aquí,
sin vivir aventuras, sin conocer nuevas culturas, otros idiomas, otra gente.
Ganas de vivir esas experiencias, romper con todo aquí.
Yo tenía a esa persona a mi lado, y (no vamos a entrar en
detalles, porque ya sería muy largo) la perdí. Se fue. Ya no está. La persona
más especial que he tenido en mi puta vida, y ya no está, y quiero vivir un
montón de cosas con ella, durante toda mi vida. Yo tenía a esa persona, que era
mi mejor amiga, mi mejor persona, mi mejor amante, mi mejor todo. Y es con ella
con la que quiero vivir.
QUIERO VIVIR. Quiero vivir experiencias, tengo 33 años, y me he dado cuenta de que no he viajado una puta mierda. Estoy desperdiciando el tiempo, y no quiero desperdiciarlo más. Ganas de coger el coche, en cuanto pueda, y salir si se puede cada fin de semana, a descubrir sitios nuevos del pirineo. Pasar las navidades en otro país, ir a París en coche, ir a las Dolomitas, volver a ir a Eslovenia, pero esta vez en coche, y poder visitar todos los lugares preciosos con libertad. Bajar al sur, a Andalucía. Y un sinfín de planes más.
La vida se
me va, y no quiero que se me escapen más cosas de las que ya se me han escapado
hasta el día de hoy. Quiero viajar contigo, y que improvisemos viajes, que
hagamos nuestras rutas, visitar el País Vasco, tener la libertad para ser
libres, y ser felices guardando todos esos momentos en imágenes, para cuando
seamos mayores, viejitos y arrugados, podamos inspirar a nuestros hijos y
nuestros nietos a hacer lo mismo. A disfrutar la vida.
Y sé que contigo, la voy a disfrutar. Como disfruto cada vez
que te veo, cada vez que escucho tu voz, cada vez que hablamos. Te echo de
menos. Vuelve cuanto antes, por favor. Apuesta (no te arrepentirás), y vuelve cuanto antes, o por lo
menos, llámame para poder ver esas mejillas, esos labios y esos ojos, y poder
escuchar tu voz.
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