Pues la verdad es que hoy ha sido uno de los días más raros y difíciles que he tenido últimamente. Raros y duros. Y he dudado mucho sobre si publicar algo así o no.
Creo, que no sabría explicar de una forma que se pudiera
entender, y quizá se vea de una forma que puede parecer muy agresiva, pero creo
que escribirlo me va a ir bien, porque antes, eso se quedaba dentro, pero
ahora, va pa’ fuera.
Hacia la mitad del día, he empezado a tener una sensación en
el cuerpo, pero nada físico, sino algo más interior, de sentimientos. Algo no
iba bien. Me he sentado, me he calmado, he ordenado mi cabeza, y he tratado de
conservar la calma. La sensación de echarte de menos hoy, ha sido enormemente
más intenta que otros días.
He hecho los ejercicios que tenía que hacer, pero esa
sensación no paraba. Ha sido una prueba de fuego, porque ya me avisaron que
podían llegar días así. Y estoy contento de que no me afecten “como antes”.
Estoy contento de que he podido superarlo sin muchos problemas. Pero estoy aún
más orgulloso de haberlo podido hacer solo, sin necesitar ayuda. Por fin todo el trabajo empieza a dar sus frutos.
Supongo que las ganas o la necesidad, (llámalo como
quieras), de estar junto a ti, demostrarte muchas cosas, ayudarte, vivir
experiencias nuevas cada día, continuar escribiendo más páginas en esa historia que nos prometimos que sería interminable, dormir junto a ti, despertarme junto a ti, poder
tocar tu piel, poder oler tu piel… (no vamos a subir más de tono, gracias), me
hace sentirme de una manera entre mezcla de impotencia, desesperación,
angustia, llanto, enfado, tristeza… como he dicho antes, no sabría como
definirlo.
Hay cosas sobre las que he reflexionado hoy.
Me siento como un imbécil, diciendo cosas, que no son
correspondidas (al menos verbalmente) y, aun así, las sigo diciendo. ¿Por qué?
¿Costumbre de decirlas? No lo creo, no soy de los que dicen las cosas por
costumbre o porque toca. No soy así.
Me siento como un gilipollas, enviando cosas, y no recibir
una simple respuesta. ¿Por qué? ¿Costumbre de enviarlas? No lo creo.
Me siento como un auténtico idiota, al sentir angustia, al
no poder dormir a veces, o en llorar. ¿Por qué? No lo sé.
¿Qué sentido tiene, estar aquí como un imbécil, aguantando?
No lo sé, supongo que el tiempo lo dirá, o el tiempo enseñará, o el tiempo me dará
una bofetada de dimensiones considerables, que al final, es el más sabio de
todos.
¿Qué puto sentido tiene? Estar todo el día pensando en si
estará bien, si sentirá nostalgia, en cómo podría ayudar, en cómo podría hacer
que se sintiera mejor… ¿Qué sentido tiene?. (Vuelvo a citar) “Supongo que el
tiempo lo dirá, o el tiempo enseñará, o el tiempo me dará una bofetada de
dimensiones considerables, que al final, es el más sabio de todos.”
¿Puede ser que estás palabras sean fruto de un momento de
rabia o impotencia? No lo sé.
Siento que estoy “perdiendo” el tiempo.
¿Por qué nos estamos haciendo esto? Cuando podríamos seguir
en la construcción de esta maravillosa historia de lucha, superación y
fortaleza conjunta.
La verdad es que este tipo de cosas, no son muy agradables
para mí de escribir, pero entiendo que hay que sacarlas y no dejarlas dentro. Y
quiero aclarar que todo esto es desde mi punto de vista.
Buenas noches.
No hay comentarios:
Publicar un comentario