jueves, 2 de junio de 2022

El dia raro

Pues la verdad es que hoy ha sido uno de los días más raros y difíciles que he tenido últimamente. Raros y duros. Y he dudado mucho sobre si publicar algo así o no.

Creo, que no sabría explicar de una forma que se pudiera entender, y quizá se vea de una forma que puede parecer muy agresiva, pero creo que escribirlo me va a ir bien, porque antes, eso se quedaba dentro, pero ahora, va pa’ fuera.

Hacia la mitad del día, he empezado a tener una sensación en el cuerpo, pero nada físico, sino algo más interior, de sentimientos. Algo no iba bien. Me he sentado, me he calmado, he ordenado mi cabeza, y he tratado de conservar la calma. La sensación de echarte de menos hoy, ha sido enormemente más intenta que otros días.

He hecho los ejercicios que tenía que hacer, pero esa sensación no paraba. Ha sido una prueba de fuego, porque ya me avisaron que podían llegar días así. Y estoy contento de que no me afecten “como antes”. Estoy contento de que he podido superarlo sin muchos problemas. Pero estoy aún más orgulloso de haberlo podido hacer solo, sin necesitar ayuda. Por fin todo el trabajo empieza a dar sus frutos.

Supongo que las ganas o la necesidad, (llámalo como quieras), de estar junto a ti, demostrarte muchas cosas, ayudarte, vivir experiencias nuevas cada día, continuar escribiendo más páginas en esa historia que nos prometimos que sería interminable, dormir junto a ti, despertarme junto a ti, poder tocar tu piel, poder oler tu piel… (no vamos a subir más de tono, gracias), me hace sentirme de una manera entre mezcla de impotencia, desesperación, angustia, llanto, enfado, tristeza… como he dicho antes, no sabría como definirlo.

Hay cosas sobre las que he reflexionado hoy.

Me siento como un imbécil, diciendo cosas, que no son correspondidas (al menos verbalmente) y, aun así, las sigo diciendo. ¿Por qué? ¿Costumbre de decirlas? No lo creo, no soy de los que dicen las cosas por costumbre o porque toca. No soy así.

Me siento como un gilipollas, enviando cosas, y no recibir una simple respuesta. ¿Por qué? ¿Costumbre de enviarlas? No lo creo.

Me siento como un auténtico idiota, al sentir angustia, al no poder dormir a veces, o en llorar. ¿Por qué? No lo sé.

¿Qué sentido tiene, estar aquí como un imbécil, aguantando? No lo sé, supongo que el tiempo lo dirá, o el tiempo enseñará, o el tiempo me dará una bofetada de dimensiones considerables, que al final, es el más sabio de todos.

¿Qué puto sentido tiene? Estar todo el día pensando en si estará bien, si sentirá nostalgia, en cómo podría ayudar, en cómo podría hacer que se sintiera mejor… ¿Qué sentido tiene?. (Vuelvo a citar) “Supongo que el tiempo lo dirá, o el tiempo enseñará, o el tiempo me dará una bofetada de dimensiones considerables, que al final, es el más sabio de todos.”

¿Puede ser que estás palabras sean fruto de un momento de rabia o impotencia? No lo sé.

Siento que estoy “perdiendo” el tiempo.

¿Por qué nos estamos haciendo esto? Cuando podríamos seguir en la construcción de esta maravillosa historia de lucha, superación y fortaleza conjunta.

La verdad es que este tipo de cosas, no son muy agradables para mí de escribir, pero entiendo que hay que sacarlas y no dejarlas dentro. Y quiero aclarar que todo esto es desde mi punto de vista.

Buenas noches.

No hay comentarios:

Publicar un comentario