miércoles, 18 de mayo de 2022

¿CÓMO?

¿Cómo lo he conseguido? ¿Cómo lo he hecho? Quiero decir que cada persona es diferente, y que cada uno debe encontrar el camino adecuado o más útil para poder llegar al punto donde he llegado yo.

Empiezas a pensar, a darle muchas vueltas y a analizar.

Es como si empiezas a pensar a que le tienes miedo, y hacer una lista, de hecho, hay un ejercicio que a veces que se hace solo para escribir aquello a lo que tienes miedo. A veces necesitas bastantes libretas. Y puedes escribir instantes particulares e infinitos que has tenido.

Has tenido miedo de ti mismo.

Has tenido miedo de un perro.

Has tenido miedo de alguien en la calle.

Has tenido miedo en una confrontación en el trabajo.

Has tenido miedo de alguien en tu familia, o de alguien de tu pasado.

Vas a tener que ir profundo, y va a depender de nuestras circunstancias, pero si miras más profundamente, te das cuenta que, en realidad, es miedo de no ser lo suficientemente bueno, miedo a perder algo, miedo a no ser amado, miedo a… muchas cosas.

Se llaman creencias fundamentales, y las mantenemos profundamente dentro nuestro, retenidas, a veces ni las verbalizamos o las sacamos, pero están ahí dentro nuestro.

Y luego si vas a lo más profundo, en mi experiencia personal, es miedo a uno mismo. Avergonzarse de uno mismo. Miedo a mirarnos de cerca. Miedo de lo que somos. Miedo de lo que vamos a ver cuándo nos veamos bien de cerca.

Por primera vez, descubrir la manera de hacerlo, con la valentía suficiente para afrontarlo, es un gran paso. Un proceso en el que he estado en los últimos meses, pero que me ha llevado a quitarme el miedo a mirarme de cerca. El miedo a no poder cambiar. Porque ahí justamente es donde me atascaba.

Por ejemplo, voy a poner dos ejemplos muy fáciles de entender.

Una persona como yo, que siempre ha trabajado en un ámbito laboral de atención al público, en una tienda, o en una oficina, ¿sería capaz de trabajar en una cuadra limpiando mierda de caballo a todas horas y soportar ese trabajo duro y sacrificado? La respuesta es, por supuesto que sí. Y esa respuesta la he obtenido mirándome de cerca, y quitándome los miedos a no ser suficientemente bueno, porque con determinación, esfuerzo y constancia, se puede conseguir lo que uno quiera hacer.

Y el segundo.

Una persona como yo, que llevo 22 años jugando al mismo deporte, ¿seré capaz de dejar ese deporte? La respuesta es, también, por supuesto que sí. Porque cuando llegas a ese punto, en el que priorizas otras cosas antes que el baloncesto, has llegado a esa respuesta. Como, por ejemplo, tener el cumpleaños de la persona más especial del mundo, el mismo fin de semana que tienes partido en Mallorca, y decides que no vas a ir, porque tu prioridad es otra. Yo, por ejemplo, me engañaba a mí mismo, y me decía que era por otras razones, pero luego me di cuenta, de que quería pasar esa noche haciendo con la persona más especial del mundo para mí, haciendo algo diferente de lo que hacíamos normalmente y hacerlo contigo.

Son ejemplos muy tontos, pero que a mí me han servido para crecer personalmente, y darme cuenta de que puedo conseguir lo que me proponga. Yo puedo, tu puedes, y nosotros podemos.

Así que aquí estoy, nuevo yo, nueva persona, totalmente renovada. Con miedos, SI, pero con el método para combatirlos, y sobre todo con ganas de compartirlos contigo. ¿Cuánto más vas a esperar?

No hay comentarios:

Publicar un comentario