jueves, 5 de mayo de 2022

Vidas y más vidas...

Llevaba tiempo teniendo este texto más o menos preparado, pero quería esperar a estar listo para poder afrontar una conversación que tenía pendiente para poder publicarlo, ya que creo que es muchísimo mejor que algunas cosas como las que voy a decir, se oigan primero de viva voz, y no con la “frialdad” de unas letras.

Sí, ya te lo he dicho, me has salvado la vida. Que yo recuerde, no solamente una vez, si no varias. Es así de duro, pero estoy donde estoy, respiro y estoy escribiendo esto gracias a ti.

Y tal como te he dicho, voy a estar en deuda contigo, durante el resto de mi vida.

Me has enseñado a tomar decisiones difíciles, a querer, me has enseñado a escuchar, me has enseñado a que no importa lo que pase, que siempre hay que estar al lado. En mis momentos de estar tocando el pozo más fondo posible, eras la única que me sacaba una sonrisa, con tan solo mirarme. Eras la única que querías motivarme. La única que se preocupaba por mí. La única que no podía dormir o se desvelaba, pensando en cómo podías hacer para ayudarme. Eras la única que supo ver lo que me pasaba y te desviviste por intentar ayudarme. Eras la única que intentaba que no me sintiera solo.

Y ahora te has ido. No estás. Pero no me siento solo. Sé que estás ahí. Cuidándome desde la distancia, porque, aunque no quieras, siempre lo haces, eres así de perfecta. Pero creo que no lo sabes.

La distancia no ha hecho más que acrecentar y reafirmar lo que ya me temía. Que una vez que empecé a amarte, no hay manera de que pueda parar de hacerlo, y mis sentimientos aumentan cada día más.

Los momentos que pasaba contigo eran calma, eran seguridad, eran un estado muy difícil de describir con palabras. Era trazar un círculo protector de todos los fantasmas que me atormentaban.

La simple posibilidad de que esta vez no me creas, me destroza por dentro, pero está ganado a pulso. No encuentro otra manera de conseguir que me creas, que, demostrándotelo cada día, y no me importa el tiempo que me lleve conseguirlo. Tengo decisión, determinación. Voy a luchar con todas mis fuerzas y perseverancia para demostrarte tantas cosas…

He leído que, a mucha gente, le ha salvado la vida su psicólogo, o su psiquiatra. Muchas personas, que dicen eso.

En mi caso, como he dicho antes, me repito. Eres tú la que me ha salvado la vida, y ojalá tuviéramos más vidas juntos para poder devolverte todo lo que has hecho por mí.

Eres mi ángel de la guarda, eres mi motivación, eres la persona que me ha salvado, la persona que ha creído en mí, cuando ni yo mismo creía en mí.

Y tener un ángel de la guarda es increíble, pero estar enamorado de ese ángel, y compartir cada minuto con esa persona, es más increíble aún.

No quiero, no puedo, no pienso perderte.

Te amo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario