sábado, 14 de mayo de 2022

Montserrat

Últimamente, escribo sin estructurar, sin planear. Del tirón y lo que sale. No sé, me gusta así. Sé que me dijiste, amiga mía, que igual debería estructurar más, pero que si es así como mejor, o más cómodo me siento, que adelante. No me lo tengas en cuenta.


Es curioso, como cuando sin querer, te das cuenta de que las personas que creías que siempre estarían ahí cuando las necesitas, no están.

Por suerte, estos últimos meses, en especial este último mes, he descubierto justamente eso, personas que yo esperaba que iban a estar ahí en momentos difíciles, para apoyarme, hablar, escucharme… no lo están. No me frustra, no me afecta, simplemente agradezco darme cuenta de eso para apartar lo que no aporta, y seguir, sin afectarme estas cosas como me afectaban o me molestaban antes.

En cambio, hay personas que me han sorprendido, que, sin pedirlo, siempre están ahí, incluso sin pedirlo. Te escuchan, aunque solo tengan que hacer eso, están. Te escuchan, te dan la opinión que tienes que escuchar (no la que quieres oír), y en ese momento, te das cuenta de la suerte que tienes.

Este es el caso de mi amiga Montse. Nos conocemos desde hace unos 11 años, las hemos pasado de todos los colores, pero siempre, ambos hemos sabido (creo) que estamos el uno para el otro, sin necesidad de decírnoslo. Cualquier problema, vamos a poder hablarlo y sabemos que la otra persona no nos dirá lo que queremos escuchar, sino el mejor consejo.

Me emociona saber que, sin pedirlo, se preocupa. Me emociona saber que en el mismo momento que vea un mensaje mío, responderá o incluso llamará. Nunca aprendemos a valorar este tipo de amistad, porque nos acomodamos ante las facilidades.

Yo a ella, puedo decir que la admiro. Mucho. Es una persona luchadora, con dos hijos, soportando la distancia de no poder verlos siempre que quiere. Siempre positiva, aunque las adversidades intenten comérsela por dentro, siempre encuentra el lado positivo, el aprendizaje. El hecho de que no te diga lo que quieres escuchar, no significa que te aprecie más o menos, te dice las cosas tal como son, no como otra gente que te quiere comer la oreja para que hagas lo que creas que es mejor para ti, sin haber ponderado las cosas y haber hecho un análisis.

Creo que es una de las mejores personas que conozco.

Montse, este texto, intenta de alguna manera, agradecerte todo lo que me has aguantado, me aguantas y me vas a aguantar, y para decirte que aquí, tienes un amigo para siempre. No importa la hora, la distancia, ni el lugar.

Se me hace curioso, que la gente muchas veces, piense que cierta gente a mi alrededor, puede decirle como poder entenderme, ayudarme y comprenderme, y no se dan cuenta de que están equivocadas.

Los pseudoamig@s, existen, y hay muchos, por desgracia.

Los amig@s, existen también, pero son muy pocos, y tú, Montse, eres una de ell@s.

GRACIAS!

No hay comentarios:

Publicar un comentario