Querer. Ahora mismo quiero muchas cosas. Hoy ha sido una mañana y un día especialmente duro, raro. He vuelto a llorar. He roto a llorar, pero sin ansiedad, no hay ni rastro, y eso me lleva a replantearme si ya he conseguido eliminarla. pero más allá de todo eso, quiero expresar lo que quiero expresar, de una forma sin planear, pero clara y sin rodeos, sin correcciones.
Quiero muchas cosas.
Quiero crecer contigo. Que crezcamos juntos.
Quiero compartir los momentos más importantes de mi vida a tu lado, y que tu compartas los tuyos con los míos.
Quiero dejarlo todo aquí e irme contigo allá a donde estés, sin importar nada más que nosotros.
Quiero que nuestra historia, esta historia que ahora tiene una pausa, nunca jamás vuelva a tener nada parecido.
Quiero ser la razón por la cual creas en el "por siempre" y que sea real.
Quiero que seas la última imagen de cada uno de mis días, que antes de cerrar los ojos para dormir, te vea recostada en frente mío, abrazándote, como solamente yo lo sé hacer.
Quiero estar a tu lado cuando tengas una pesadilla, para abrazarte y besarte la frente, mientras te hago sentir que conmigo a tu lado, nunca jamás vas a estar ni sentirte sola.
Quiero viajar contigo. Coche, avión, barco... me da igual. Salir de esa zona de confort. Sentir esa sensación tan especial de buscar lugares que visitar contigo, esa emoción de preparar un viaje.
Quiero llevarte el desayuno a la cama, y besarte la mejilla suavemente para despertarte.
Quiero que no te vuelvas a alejar de mí.
Quiero que me des todos los quebraderos de cabeza que sean necesarios con tus problemas, y que los hablemos y los resolvamos juntos.
Quiero que me digas que me quieres, sin ese miedo a la incertidumbre o miedo a lo que pueda pasar en un futuro. Quiero que te lances conmigo, porque puedes confiar en mí, ya no hay vuelta atrás, ya te lo he dicho.
Quiero hacerte reír. Quiero preocuparme por ti. Quiero estar ahí. Quiero ayudarte con tus miedos. Quiero darte paz. Quiero darte amor. Quiero darte todo lo que quiero.
Quiero que nos tumbemos por las noches claras, y busquemos formas entre las estrellas, y contemos estrellas, todas y cada una de ellas.
Quiero llegar a tiempo de ser tu último amor. Quiero que seamos nuestro último amor.
Y que cuando seamos viejitos. Miremos hacia atrás, y yo esté contento del cambio que hice hoy. Y que tu estés orgullosa de mí, y feliz de haberme dado esa última oportunidad.
Quiero que nos miremos a los ojos y nos digamos que somos lo más importante de nuestras vidas sin hablar.
Quiero poder en un futuro, a nuestros hijos, explicarles porque eres la mejor persona del mundo. Porque cuando nadie creía en mí, tu creíste y me hiciste mejor persona, porque me amabas. Me salvaste del infierno. Quiero poder decirles que tu, Irene Gil García, me salvaste la vida, y que creo que jamás podré devolverte todo lo que has hecho por mí. Sé que me pongo un poco pesado con eso de salvar la vida, pero no sé de que manera con esta distancia de por medio, puedo hacértelo notar.
Me encantaría estar allí, poder deslizar mi mano por tu mejilla, y que me besaras la mano, y poder mirarte a los ojos y decirte que me has salvado. Porque sé que cuando lo haga en persona, la vas a ver en mis ojos, que la verdad vas a verla en mis ojos. Que no pienso soltarte nunca más. Quiero hacerlo, tocarte y hacértelo sentir. Siento que me va a costar mucho esperar hasta cuando dijimos, pero lo voy a conseguir.
Quiero poder amarte todos y cada uno de los segundos de mi vida. Sin excepción.
TE AMO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario