A menudo, cuando describo a ciertas personas como me estoy sintiendo estas semanas, lo describo de esa forma.
Montaña rusa.
Sí, tal cual. Creo que no hay mejor definición.
Puedo estar a las 20.00, feliz y contento, y a las 20.01, estar llorando desconsoladamente. La gente se pensará que esto no es normal, que estoy desequilibrado, o que simplemente no estoy bien.
Y nada más lejos de la realidad. Así estoy. Me explico.
Con ayuda de lecturas, de leer casos de gente que ha pasado por cosas parecidas a las mías, y por la ayuda que estoy teniendo externa tanto de mi madre, mi hermano y mi terapeuta, no soy capaz de poner fecha a cuando empecé a tener/sufrir este problema. Pero os puedo garantizar que no viene de 1 o 2 años atrás. Creo que ni incluso 5 años.
Mirando hacia atrás, después de mucho darle vueltas, creo que llevo sufriendo ansiedad desde hace mínimo, unos 8-9 años.
Sí, ANSIEDAD. Y no, no me da miedo reconocerlo. Antes me daba vergüenza, por que, como en un post anterior, la sociedad siento que nos lleva a eso y yo me dejé llevar. (No pretendo que se tome como una excusa, OJO)
Por supuesto que no debe dar miedo, ni mucho menos vergüenza. La gente que tiene Covid, mascarilla, aislados y reposo. La gente que tiene anginas, antibiótico, en casita y reposo.
Pues bien, con este problema de la ansiedad la cosa cambia. Hay que trabajar mucho, mentalmente (nada de reposo mental). Y os garantizo que acabo más cansado que habiendo pasado una tarde en el parque jugando a baloncesto. 😆
Es algo raro, ya que nunca lo había experimentado, pero es duro, y reconfortante a la vez.
Os voy a poner un ejemplo, para que me entendáis mejor. Y ante todo quiero dejar claro que no soy un experto ni pretendo serlo, pero intento describir las cosas de la mejor manera para que se puedan entender.
Imagina que tienes un barreño enorme, lleno de agua. Y lanzas una pelota de tenis al barreño. ¿Qué sucede con el agua? Eso mismo, se altera. Pero la pelota, sigue flotando y ayudando a que ese agua, tarde más en reposar y en quedarse plana, como antes del momento del impacto.
Imagina ahora otra situación, en vez de una pelota, lanzas una piedra muy pequeña. ¿Qué sucede con el agua? Sí, se altera, pero... ¿más o menos que con la pelota? Menos, ya que su volumen es más pequeño y además no se queda flotando acompañando los vaivenes de las ondas que ha provocado en el agua, si no que se deposita en el fondo.
Pues bien, cuando sufres ansiedad, el caso viene a ser como el primer ejemplo, te viene un pensamiento a la cabeza, cualquiera (aunque normalmente son negativos o cualquiera que pueda desencadenar un pensamiento negativo), y ese pensamiento lo vas a tener flotando, alterando tu agua plana (que es tu mente), y tocándote los cojones el tiempo que le dé la real gana.
En cambio, en el proceso que estoy yo, es en el de convertir esa pelota, en LA PIEDRECITA, que lo único que va a hacer es hacerme sentir como una pequeña molestia o malestar, pero que lo voy a incorporar a mi ser, lo voy a procesar y lo voy a depositar en el fondo, para luego desecharlo. Ese es el proceso difícil. Llegar a entender, el mecanismo para poder conseguir, después de muchos años y una manera de hacer las cosas que no me ha dado ningún resultado hasta la fecha, conseguir cambiar el modo, tiempo y forma, en que me afectan determinadas formas.
Por suerte, estoy leyendo un libro que me compré, que la verdad es que ME ESTÁ CAMBIANDO LA VIDA.
No puedo seguir de la forma que lo estaba haciendo hasta ahora. No puedo seguir escondiéndome, cada vez que tengo un problema. No puedo seguir escondiéndome, cada vez que hay una situación incómoda. No puedo seguir aislándome. No puedo seguir, no dejándome ayudar. Las cosas hay que afrontarlas, y aunque sean situaciones desagradables, las tienes que vivir, no te puedes esconder.
Hoy, me he puesto a pensar, y me he preguntado: ¿Dónde estaría yo en 5 años, si no hubiera hecho este cambio que he hecho ahora?
La respuesta, me ha dado MIEDO. De verdad.
Creedme que no es fácil de explicar los procesos por los que estoy pasando, pero sí que puedo deciros que es una maldita montaña rusa.
Hace una semana dudaba de muchas cosas. Ahora de menos. Y la semana que viene serán menos.
Hace una semana, la desesperación se apoderaba de mí, a la mínima oportunidad. Ahora menos.Y la semana que viene serán menos.
Hace una semana, echaba de menos, porque sentía culpa. Lo curioso, es que ahora, el sentimiento de culpa, no lo tengo como hace una semana o dos. Pero ahora echo de menos mucho más, y eso, me da que pensar.
Simplemente, lo que pretendo intentar explicar, es, que hay que entender que la vida o las personas, a veces te ponen en situaciones difíciles, ya sea porque toca, por error, porque te quieren, etc... pero si pasa, ten presente que es por algo. Deja a un lado la desesperación, porque esa montaña rusa, se va a terminar, tarde o temprano. SÍ, SE VA A TERMINAR! CREÉME!
Pero, eso sí, ten en cuenta, que depende de ti, nadie más puede hacer que termine. Sólo tu. Tu vas a decidir con tu trabajo diario y tu esfuerzo, cuanto se va a alargar en el tiempo.
Y recuerda, lo que dice la canción: "Everything is gonna be alright"
No hay comentarios:
Publicar un comentario