viernes, 6 de mayo de 2022

Gestionar y afrontar.

Vamos allá.

 

Llevo muchos días escribiendo este texto, puliéndolo e intentando que quede de la mejor manera posible, para que, si alguien lo lee, pueda entenderlo de una forma fácil y pueda ayudar a ver un camino, que no siempre tiene que ser de piedras, palos u obstáculos. 

 

Hay cuatro pasos que hay que hacer: afrontar, aceptar, flotar y dejar pasar tiempo.

No os equivoquéis, cada uno de ellos, es difícil, muy difícil, pero hay algo que puede hacer que se reduzca el tiempo en alguno de ellos. En mi caso, al principio de leer estos cuatro pasos, los veía como cuando miras a la cima de una montaña desde la base, muy lejos. Pero ahora me doy cuenta de que alguno de ellos, no es tan difícil como parece, todo depende de cómo lo encares.

 

Hablemos de, Aceptar.

 

Recuerdo que cuando leí ese término en el libro, pensé: "Menuda palabra". Por supuesto que el término lo entiendes rápido, aunque aplicarlo... amigo, eso ya es otra cosa. Lo que sí que os puedo decir es que la cosa se va digiriendo dentro de ti, y con tiempo, vas recogiendo los frutos de todo eso.

 

Para mí, todo el trabajo terapéutico se podría resumir en “aprender a sufrir para dejar de sufrir”. No es fácil de conseguir. Vas a tener que aguantar mucho hasta conseguirlo, con la mente vacía, relajada y no hacer nada de nada. Es decir:

-No defenderte.

-No resolver.

-Para esa inercia de “querer hacer”.

 

Por eso es algo tan difícil. Porque nuestra cabeza suele hacer justo lo contrario: resolver, actuar, defenderse…

Pero en ese trabajo de crecimiento personal, no tienes que hacer nada, solo aceptar, quedarte ahí, sosegarte con ello.

 

El objetivo es aceptar psicológicamente todo lo que te sucede, y que tardarás un tiempo en conseguirlo, pero que depende de ti. Tienes que tener paciencia.

Porque de tanto en tanto, conseguirás esa aceptación total. Y luego tendrás que ir llevando poco a poco esa aceptación a otro nivel, el hábito.

 

Sin ninguna duda, puedo asegurar, que es lo más difícil que he hecho en mi vida, pero a la vez, lo que me ha cambiado más; y lo que ha contribuido también a que ahora mismo tenga más fortaleza y felicidad. ¡Cuidao!, con esto no quiero decir que yo antes no fuera fuerte, pero ahora lo soy muchísimo más. Éste trabajo interior me ha dado un cambio radical en mi interior.

 

Me gustaría repetir: Sé que es algo difícil de conseguir, pero hoy, estoy seguro de que todo el mundo puede conseguirlo, porque es algo demostrado. Si aceptar completamente todas las emociones y pensamientos, al final los vas a hacer muy fáciles de llevar y pasajeros. Entonces, les pierdes el miedo y desaparecen.

 

Yo mi ansiedad o mis problemas, antes, llegaban y yo me centraba únicamente en sacarlos de mi cabeza, en intentar rechazarlos a toda costa. ¿Resultado?, me centraba sólo en eso, que podía durar segundos, minutos, horas, semanas o meses… y me olvidaba del resto de cosas que realmente importaban.

Ahora la ansiedad o esos pensamientos, ahora los gestiono como si de un niño rebelde se tratara, el niño llorón y cascarrabias, que cuando viene, le digo: “siéntate ahí, no hagas mucho ruido y no molestes”. Y al cabo de un rato se van.

Cuidado, no estoy diciendo que, si conseguís algo así, esos pensamientos van a desaparecer, simplemente vais a conseguir llevarlos mejor, aceptando, y no los vais a tener amargando la vida. Recordad que es aceptación, no es desaparición.

Por supuesto que a cada persona le va a costar más o menos, porque cada persona es un mundo, pero tienes que aguantar. Todo el mundo puede. Y piensa en que la solución a largo plazo, es definitiva, ya nunca más te va a pasar esto, porque una vez lo has aprendido, ES PARA SIEMPRE.

Yo antes no era muy paciente. Era resolutivo, pero no paciente. Ahora sí lo soy.

He llegado al punto en el que siento que nada me puede afectar o molestar demasiado, o por lo menos, no más de lo equilibradamente necesario. Creo que las emociones negativas están relacionadas con la vida, pero tienes y debes aprender a gestionarlas de forma relajada y, sobre todo, útilmente.

 

He llegado prácticamente, al punto donde me digo a mi mismo: “Sé que voy a ser feliz toda mi vida. Nada me va a preocupar más de lo necesario, nunca más”

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario